Todo cambio supone sorpresas e incertidumbres, pero también esperanza e ilusión. Este es mi caso, paso de un centro de Mairena del Alcor a otro de Alcalá de Guadaira en la Barriada La Venta la Liebre.
Nostalgia por lo que dejo, que no es poco, pero pasión por lo que ha de venir, que siento que va a significar para mí un paso en mi vida profesional con un giro de 360º.
Sí, quizás vaya con demasiada energía, pues tengo mucho que aportar, pero es que creo que esa energía la puedo convertir en ilusión, creatividad, compromiso, trabajo en equipo y contagiar a toda una comunidad educativa que para mí no es nueva, creo que ya pertenezco a ella.
Cuando hablo de nostalgia, no lo hago con tristeza, pero sí siento que podía haber realizado muchas más grandes y pequeñas cosas, si me las hubieran facilitado. Pero es verdad que hay que trabajar en equipo, y yo he querido buscar un equipo que vibre conmigo en esta aventura que es la formación de niños y niñas y del profesorado.
Gracias a los que dejo, todos y todas han marcado mi vida, tanto profesional como personalmente, para bien o para mal, pero de todo se aprende y todo ello lo llevo en mi mochila, deseando que se recargue de buenas intenciones y aprender de los errores.
Mucho cariño he recibido y por tanto lo he volcado en mis alumnos y alumnas, en sus familias y en mis compañer@s incondicionales.
Agradecimientos para todo el que ha creido en mí, no por lo que hago, sino por lo que soy. También para el que me ha abierto los ojos, aunque a veces no haya querido hacerlo, y sobre todo al que ha estado ahí en los días que he necesitado recargarme, para que mi trabajo no se haya debilitado.
Sobre todo a mis chicos y chicas especiales, que aún en los momentos no tan buenos, me sonreían y me esperaban con sus muestras de cariño, sus miradas y con sus palabras.
Ahora he de pensar en el futuro, no muy lejano e intentar dejar huellas que sean para formar y contribuir al desarrollo integral de mi nuevo alumnado, que parece como si ya los conociera.
En ellos y ellas voy a poner todo lo que está a mi alcance, que creo que ya con mi experiencia docente y mi formación no va a ser poca. Eso me ilusiona y es un reto para mí. Espero cumplirlo y que me marquen como lo han hecho los anteriores.
Un saludo para aquellos que siguen ahí, y para los nueva comunidad educativa, ponerme a disposición de ella.
Lola Cepeda
Suerte Lola en tú nueva etapa y suerte la que ha tenido el tú nuevo centro con tu llegada
ResponderEliminarEn la etapa que termina has dejado una huella indeleble en los corazones de tus niñ@s,compañer@s , familias y de aquell@s amigos que hemos tenido la suerte de caminar junto a tí .Es gracias a tu enorme sentido de la responsabilidad , tu manera honesta de abordar el trabajo y tu constante ilusión que has podido conseguir tener esa mochila, a la que haces referencia ,llena de ilusiones , herramientas de trabajo y calidad ,espero que te haga muy feliz compartirla con tus nuevos alumnos,con tus compañeros y que ellos se enriquezcan con tu trabajo y tu persona como lo he hecho yo.Gracias
ResponderEliminarEsperamos que toda esa ilusiòn que pones en esta nueva etapa de tu vida se convierta en felicidad plena...Isabel-Sara
ResponderEliminargracias por todo lo que le has aportado a los niños y a nosotros,sus padres,en todos estoa años y que en esta nueva etapa seas plenamente feliz con tu nuevo centro y tus nuevos niños y niñas,a los que seguro le aportaras muchisima felicidad,como hiciste con nosotros,besos.
ResponderEliminarYo también te agradezco el trabajo, el cariño y la formación que han recibido nuestros hijos a lo largo de estos años, y los encuentros y vivencias que has propiciado también para los padres.
ResponderEliminarTe deseo que en tu nuevo Centro se repitan estas buenas experiencias con tu nuevo alumnado, y que desarrolles tu profesión con felicidad.
Tenemos que seguir en contacto con José Luis y contigo. Besos.
Javier Jiménez.
Hola Lola!! Te deseo lo mejor en esta nueva etapa, y ya sabes que tendrás en mí a una seguidora fiel de tu blog. Besos.
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