Uno de los momentos más especiales en mi aula es la Asamblea. Os explico por qué.
Los niños y niñas iniciados ya en Infantil en este momento del día consiguen muchas cosas en el aula: el poder compartir con sus compañeros y compañeras y su maestra, sus experiencias, sus lecturas, sus amigos y amigas, su familia, sus gustos y aficiones, un sinfín de momentos que sería imposible compartirlos en otro espacio. Se sienten importantes y sobre todo escuchados. Todo ello en un ambiente de atención y expectación a la vez, con un clima de respeto y sobre todo un momento dirigido por ellos. Cada día, el encargado o encargada de la jornada es el responsable y moderador de la misma. Da la palabra a sus compañeros y compañeras y modera todo ese fluir de experiencias y vivencias compartidas. Contribuye todo ello a la mejora de la autoestima, al compromiso del trabajo bien llevado, y a crear un vínculo afectivo, donde todo lo que el niño o la niña quiere comunicar, tiene lugar.
Por supuesto, el respeto al turno de palabra, está presente, al igual que la expectación por cada participación.
También está permitido hacer una lectura de algún libro o recurso aportado por algún miembro de la clase, para simplemente compartirla o para general algún debate.
He notado, que niños y niñas que al principio no se atrevían a participar, lo hacen cuando se crea un clima adecuado en el aula. Es importante, temporalizar la asamblea, con el fin de no alargar demasiado este momento tan importante y tan esperado por ellos y por supuesto por mí, que cada día aprendo un poco más de ellos y de ellas. Tengo un truco, una alarma que anuncia la próxima tarea del día, ésto también es acordado por todos y todas.
Buenas noches.

No hay comentarios:
Publicar un comentario